Pasar al contenido principal

La construcción no se rinde, Fancesa es la prueba

El rubro de la construcción, al igual que otros, atraviesa por un momento de desaceleración económica, sin embargo, hay empresas que no aflojan en su empeño y buscan remontar la ola con importantes inversiones.

 

Texto: Monica Briançon Messinger

Fotos: Cortesía de la empresa

 

Semejante a esos quijotes que luchan contra molinos de toda naturaleza, la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa) no se rinde, por el contrario, reúne todas sus herramientas y se pone manos a la obra, en un momento en que el rubro de la construcción anda de capa caída, lo cual —más que un obstáculo— es un reto a superar con innovación y esfuerzo.

Con una inversión de $us 215 millones en su nueva planta productiva, Fancesa busca consolidar su presencia en el mercado nacional, pero especialmente en Cochabamba, uno de los mercados objetivos al que desea cautivar con fuerza y potencia, como lo es su cemento.

El gerente general interino de la cementera, Raúl Gutiérrez, no oculta su satisfacción al informar que la nueva línea entrará en producción dentro de unos cuatro meses y podrá producir casi 38 millones de bolsas anuales.

«Nos convertiremos a partir de mayo a junio en la empresa cementera más importante de Bolivia con la tecnología de punta más impresionante y la más grande del país, incluso es probable que seamos la más moderna con la mejor tecnología de Latinoamérica», manifiesta Gutiérrez.

Fancesa celebró hace poco 61 años de vida y está encaminando su expansión hacia Cochabamba porque, a decir del gerente, «la Llajta es uno de los principales mercados a los que estamos apuntando, y para consolidar presencia en este mercado, presentamos a nuestros distribuidores oficiales, que son cuatro en la ciudad y uno en la provincia de Punata. Apostamos porque queremos formalizar nuestra presencia en la ciudad».

 

Situación actual

Por su lado, el presidente del directorio, Armin Cortez Aliaga, indica que Fancesa es la empresa más importante de Chuquisaca y este año es histórico para la fábrica porque están a punto de inaugurar una nueva línea de producción.

Hasta hace un tiempo producían 1.700 toneladas por día, pero gracias a la puesta en marcha de la nueva línea podrán producir 2.100 toneladas, con lo que podrá explorar nuevos mercados.

Gutiérrez complementa que para imaginar la dimensión de Fancesa hay que ver sus números. Los principales indican que cuentan con 350 empleados permanentes, pero al estar construyendo la nueva línea de producción, añaden 1.200 trabajadores eventuales. En ese sentido, el efecto multiplicador de Fancesa en la región y el país es muy grande debido a que trabajan con el sector transporte con alrededor de 2.400 transportistas que trasladan el producto a todos los mercados de Bolivia, exceptuando a Pando.

«Podemos producir anualmente 20.600.000 bolsas de 50 kg de cemento, la nueva planta sigue en la misma zona donde comenzamos, es decir, en Cal Orko, y la inversión para la nueva planta implicó la compra, a la empresa danesa FL Smith, $us 82 millones», expresa el gerente general, a tiempo de destacar que «esta gigantesca obra la estamos realizando nosotros, todos y cada uno de los trabajadores con asesoramiento de los daneses que han traído sus supervisores para precisar la colocación exacta de los equipos».

 

Apuesta por la Llajta

Abrir cinco sucursales oficiales permitirá a Fancesa controlar los precios de venta del cemento. Dado que el producto es un commoditie, a momentos se generó una especulación del precio, por lo que la administración general y el directorio han decidido garantizar su presencia en función a las necesidades del mercado y ofertar, como dice Raúl Gutiérrez, «no solo uno de los cementos más conocidos, sino el mejor de Bolivia».

A estas sucursales se añade la novedad revelada por Zacarías Herrera, presidente del directorio de Concretec–Inversiones Sucre S.A., que forma parte del holding de Fancesa. Se trata de una planta hormigonera que se establecerá en Cochabamba en la zona de Colcapirhua, lo que les permitirá generar valor agregado a su producto, al margen de los variados cementos que comercializan.

«Tenemos precios competitivos y diferentes tipos de cementos, además de la versatilidad de nuestras plantas, lo que nos permite generar y producir a pedido los diferentes tipos de cemento, situación que no sucede con algunas cementeras recientemente incorporadas», añade Herrera.

Rememora que hace un tiempo perdieron esta actividad en Cochabamba y la están reactivando para poder atender la demanda del mercado departamental porque es una plaza muy importante donde hay bastantes proyectos de inversión privada y pública, por tanto, Fancesa quiere ser parte del desarrollo de Cochabamba.

Cortez hace eco de lo señalado por Herrera manifestando que «el corazón de Bolivia ha sido relegado en cuanto a nuestra capacidad productiva, porque no podíamos llegar con nuestro producto de manera sostenida, pero con las proyecciones que ahora tenemos, creemos que podremos llegar a este mercado con un producto de alta calidad y con precios muy competitivos con relación a las demás marcas que se encuentran situadas en el departamento».

 

Participación en el mercado

Los directivos afirman que en cuanto a la participación en el mercado y la preferencia de los consumidores son principalmente por las siguientes razones: Fancesa es la única que opera en ocho departamentos; produce todos los tipos de cemento; sus productos se ajustan a la norma boliviana; y poseen certificación europea y americana. 

«Somos líderes en diferentes mercados como Santa Cruz, Chuquisaca y Potosí; obviamente en Cochabamba estamos con la competencia evidente, pero la situación económica en la actualidad nos obliga a tomar una serie de estrategias relacionadas con este tema», indica Gutiérrez.

En Bolivia la capacidad instalada de producción del cemento se ha duplicado respecto a hace dos o tres años; en ese momento era de 4 millones de toneladas anuales, pero con las nuevas plantas instaladas en Oruro y Potosí llega a 8 millones de toneladas en el país, lo que equivale a 160 millones de bolsas de 50 kg. Ahora bien, el mercado no demanda esa cantidad, demanda la mitad en las condiciones actuales, por lo que las cementeras están obligadas a apelar a su fuerza de venta y a diversificar su oferta.

«Las condiciones son duras y complicadas, hay una desaceleración económica desde hace tres años que nos obliga a tomar otro tipo de estrategias, entre ellas la del precio, pero, aun así, incorporamos algunos atributos a nuestro producto que otras empresas no tienen, que es reconocido en el mercado nacional; somos líderes pese a la incorporación de otras marcas», advierte el gerente general.

Por el momento, Fancesa se enfocará más en la provisión de su producto al rubro de la construcción en Bolivia. Sin embargo, eso no implica que no estudie las posibilidades de exportar a futuro, especialmente al norte de Chile, que es una posibilidad en la que está trabajando.

 

Subsidiarias

Fancesa tiene otros brazos operativos, uno de ellos es Concretec ISSA, que elabora viguetas pretensadas, lozas y hormigón, entre los más destacados.

Herrera exterioriza que su producto estrella es la producción y suministro de hormigón de diferentes tipos para obras estructurales como para la construcción de pavimento rígido para calles y avenidas.

«Hace poco hemos firmado un contrato con el gobierno autónomo municipal de Santa Cruz para la provisión de pavimento rígido en 24 calles y avenidas por un monto de $us 50 millones; queremos tener un convenio similar con otras empresas privadas de esa ciudad, de otros municipios y de otros departamentos», indica.

Añade que quieren incursionar en el mercado cochabambino porque «aquí hemos detectado un crecimiento en el sector de la construcción, hemos acompañado las actividades de inversión en este rubro y dada la ligera contracción económica que vive el país, ha disminuido el ritmo de inversión, pero tenemos que ser inteligentes para —en este escenario un tanto adverso— ganar un espacio de mercado y consolidar nuestra presencia en esta ciudad».

Además de Concretec, Fancesa tiene a Servisur, que es la proveedora de los materiales con los que fabrican el cemento, la caliza, puzolana y yeso. Es una empresa que trabaja en Sucre y Santa Cruz.

La otra empresa que, si bien no tiene una relación directa con el proceso de la construcción como tal, pero no menos importante, se llama Sucre Med y trabaja con fierro. Es una de las principales proveedoras de los equipos adicionales y armazones que se requieren para construir la nueva línea de producción en la que está trabajando Fancesa.

 

Fortaleza

Las ventas anuales de Fancesa, revela el presidente del directorio, llegan a un millón de toneladas. En la gestión fabril 2018-2019 cerraron con utilidades superiores a Bs 100 millones y su inmediato seguidor, que es el grupo Soboce, cerró con Bs 50 millones. «Es una muestra de la fortaleza institucional de Fancesa —indica Cortez—. Por ello queremos ser competitivos, para lo cual tenemos una política de comercialización muy ventajosa con créditos rotatorios. Esta política permite la posibilidad de un crédito a favor de empresas constructoras que salvando procedimientos administrativos se les da cemento a crédito».

 

«La composición accionaria de la empresa es sui generis porque tres entidades públicas son las dueñas de esta empresa, es decir, el gobierno autónomo municipal, el departamental y la universidad San Francisco. Estamos 60 años contribuyendo al desarrollo del departamento y parte de Bolivia en mercados como Santa Cruz donde estamos desde la vivienda más humilde hasta en las infraestructuras más icónicas de ese departamento; lo mismo sucede en Chuquisaca, y nuestra propuesta es igual para Cochabamba. Viendo la aceptación de la población veremos de lograr el crecimiento de nuestras otras unidades en Cochabamba».

Armin Cortez Aliaga

Presidente del directorio Fancesa

En Portada