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FRUTOS

El otrora granero de Bolivia quiere dar mejores frutos

La producción de durazno generó un movimiento económico de Bs 45 millones. La manzana de Pojo también genera buena rentabilidad a los productores de ese lugar

De haber sido el granero de Bolivia, hoy las fértiles tierras del valle cochabambino están diversificando su cualidad productiva porque sencillamente quieren dar sus mejores frutos a todo el país.

No reporta novedad alguna de que Cochabamba es el principal productor y exportador de banano, así como el poseedor de la mejor piña del país, pero la mayor y mejor producción de durazno y de manzana boliviana proviene de este singular departamento, que hoy se consagra como el mejor y mayor productor de estas frutas: el fruto de la tentación como puede leerse en el primer libro de la Biblia, Génesis, y el segundo, amante del Sol.

Cuando un productor de San Benito levanta el durazno para mirarlo frente al cielo es como si viera el mismo Sol, un fruto cuya calidad y dulzor le debe al mismo Astro Rey.

“Cuanto más Sol recibe, más dulce es el durazno” afirma el Secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación del Departamento de Cochabamba, Pedro Padilla, quien comenta que el durazno cochabambino es el más dulce de todos, debido a que tiene más “horas Sol” respecto a otros del interior del país, una cualidad que sólo puede apreciarse en el valle alto.

Los municipios de San Benito y Arbieto son los mayores productores de estos alimentos en Cochabamba y los que lideran una producción tendente a ampliar su frontera frutícola; sin embargo, este fruto también es cultivado en municipios aledaños, como Cliza, Punata, entre otros.

 

Año del durazno

Si bien la producción del durazno que este año se ha disfrutado y disfruta todavía en las principales ciudades de todo el país, su cuidado se debe a un trabajo esmerado de toda la gestión 2018.

Este año, como ningún otro año, el producto ha reportado su mayor rendimiento y este resultado se debe, en gran medida, al generoso comportamiento del clima, aseguran los expertos que trabajan científicamente en la estación San Benito, para mejorar la nueva generación de estos plantines.

Según los datos más actuales a nivel nacional proporcionados por la Secretaría de Desarrollo Productivo, la producción de durazno a nivel nacional asciende a las 6.470 hectáreas, lo que se traduce en 72.422 toneladas, dando como resultado una producción de 6 toneladas por hectárea. En esta producción frutícola están involucrados los departamentos de Chuquisaca, Tarija, Santa Cruz y Cochabamba.

Ahora bien, la producción en Cochabamba abarcó las 3.000 hectáreas durante el último año y gracias al esmerado cuidado de las plantaciones y al factor climático se registró una producción total de 45.000 toneladas, datos que muestran el peso específico del “fruto del Sol” en el contexto nacional.

Pedro Padilla indica que el excelente rendimiento del durazno permitió ingresos económicos equivalentes a $us 15 mil por hectárea, lo que supone que este fragancioso alimento generó un movimiento económico de Bs 45 millones, situación que no deja de motivar a quienes se dedican al rubro a objeto de mantener y ampliar -si fuera posible- los niveles de la buena cosecha.

 

Frutas del valle

Pese a los halagüeños datos que se observan respecto a este rubro, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) la producción nacional de durazno apenas llega a cubrir el 10% de la demanda interna, situación que pretende cambiarse desde Cochabamba y que implica luchar contra la importación de frutas de los vecinos países, como Chile y Perú, que sacan provecho a esta situación.

“Estos alarmantes datos de la demanda nacional, nos ha preocupado mucho y nos ha permitido tener una mirada diferente en razón de la importación que se tiene”, dice el Secretario de la Gobernación, quien agregó que ello dio pie para la inauguración del proyecto “Complejo de Frutas del Valle”, una planta experimental que se encuentra en San Benito y desde el cual se pretende irradiar y fomentar la producción del durazno.

A la fecha, y como “Proyecto Frutas del Valle”, se logró la capacitación en innovaciones tecnológicas a 1.368 productores, la implementación de 57 hectáreas y la propagación de 100 mil plantines en laboratorios listos para su venta.

Según el Secretario, lo que le falta al proyecto es complementarse con la construcción de silos de almacenamiento y frigoríficos para que el productor pueda almacenar y sacar gradualmente su durazno en el marco de la planificación de su comercialización.

La Presidenta de la Plataforma de Productores de Durazno de San Benito, Delina Medrano Abasto, explica que los productores de todo el valle alto están en etapa de consolidar la plataforma para mejorar de manera planificada su labor, situación que a futuro promete mayor coordinación con el gobierno en sus diversos niveles.

 

Más de 1.900 productores

Más de 1.900 productores de durazno se alzaron en hombros habida cuenta de la excelente producción registrada en la última cosecha.

Sin embargo, el número de productores es mayor, según Medrano Abasto, quien lidera y gestiona la conformación de la Plataforma de Productores de Durazno del Valle Alto.

Bajo la convicción de que asociarse es la mejor forma de trabajar monolíticamente en procura de algunas demandas sectoriales, los durazneros están aglutinando a otros productores de Arani, Cliza, Punata, Arbieto y otros circundantes.

Sólo en San Benito se tienen registrados a 1.500 productores, 200 en Punata y 200 en Arbieto, precisa Medrano Abasto.

Con 30 hectáreas de producción de durazno, Limbert Pardo se constituye actualmente en el mayor productor del fruto del Sol en el valle alto y producto del buen rendimiento de la última cosecha la tendencia de ampliar los cultivos será creciente.

Un dato ofrecido en la Gobernación da cuenta que el año pasado se han ampliado 57 nuevas hectáreas de cultivo de durazno y para el presente año la cifra no será menor gracias a la producción de nuevos y plantines mejorados.

Uno de los grandes aciertos de la Gobernación fue haber otorgado un espacio de venta en la ciudad de Cochabamba a los productores de durazno. El mismo se estableció en los predios de la ex Cordeco, lugar donde se hicieron importantes ventas.

Los productores vieron la medida con buenos ojos, ya que el municipio de Cochabamba, a través de la Intendencia, no les permitió la venta en la ciudad y por el contrario se dan a la tarea de realizar decomisos y hasta realizar extorsiones, según informaron. Por el contrario, encontraron buena acogida en Santa Cruz, ya que el alcalde Percy Fernández les dio un lugar para su venta.

 

300 hectáreas de manzana

Consagrada desde hace años como la verdadera capital de la manzana, Pojo cuenta con 300 hectáreas de manzana que reportan ingresos anuales por un valor de Bs. 4,5 millones.

La información fue ofrecida por Roger Claros, Técnico Frutícola del Municipio de Pojo, quien señala además que para el presente año se pretende ampliar la frontera frutícola hasta unas 50 hectáreas.

Actualmente, existen 110 productores de manzana dispersos en ocho comunidades, como Villa Florida, Villa Esperanza, Valle Hermoso, Rodeo Adentro, Palca, Taqo Pampa, Alisar Molino y Rumy Corral.

Según el técnico, la Alcaldía apoya a los productores con el riego por goteo y tecnificado, además de promover el manejo adecuado de plagas y enfermedades para proteger y mejorar el cultivo de este fruto. Todo esto será posible este año con la inversión de Bs. 100 mil bolivianos.

Según un estudio realizado por la Gobernación, se llegó a establecer que la manzana que más se consume en el eje metropolitano es la manzana verde, que es denominada “Smith”. Cabalmente esta variedad es poco producida en Pojo.

“Según una encuesta, de la fruta se logró comprobar que la variedad de la manzana Princesa y Eva, que es la manzana roja, es más consumida en el área rural, pero poco por las familias de la capital del departamento que prefiere consumir la Smith, que es la verde y que nos ingresa de Chile por sus cualidades, es más saludable”, dice Pedro Padilla, de la Gobernación.

En los laboratorios de San Benito también se desarrolla el mejoramiento de la manzana “Smith”, una variedad que se quiere introducir en Pojo en virtud del gran mercado local que podría abarcar considerando la preferencia por ella.

La manzana camueza que tenía en Quillacollo amplias extensiones de este fruto, ha sido vencida por la mancha urbana, por lo que Vinto es la capital de la manzana en virtud de una tradición que hoy no comulga con su realidad.

Con 300 hectáreas de manzana, rendimientos cercanos a las 20 toneladas por hectárea e ingresos que oscilan entre 10 mil a 15 mil bolivianos por hectárea, Pojo es la verdadera capital de la manzana.

 

Complejo de frutas

Con la finalidad de incrementar la producción de durazno y de manzana para desplazar paulatinamente el ingreso de la fruta de Chile y Perú, se ha puesto en funcionamiento el proyecto Complejo Frutas del Valle, que está en San Benito. 

Este complejo consta de laboratorios, invernaderos, parcelas de producción y con todos los ambientes necesarios para desarrollar una verdadera incubadora de frutas mejoradas. 

La inversión que se hizo en este complejo fue de Bs. 11,5 millones y contó con el apoyo financiero del Fondo Nacional de Desarrollo Integral (Fonadin), con un 80%, y del Ministerio de Desarrollo Rural a través de la cooperación Europea, y 20% de la Gobernación de Cochabamba.

Actualmente, el proyecto está en plena producción y cuenta con más de 100 mil plantines multiplicados de durazno y manzana que permitirán ampliar la frontera frutícola de ambos. 

La implementación y equipamiento de laboratorios ya está en funcionamiento. Cuenta con el personal técnico trabajando (20 personas), entre técnicos responsable profesionales, técnicos de campo y otros que realizan trabajos manuales; todos son agrónomos expansionistas, tienen especialidad en plantas de durazno y manzana.

La novedad es la producción masiva de micro plántulas sanos libres de toda enfermedad. Actualmente, el complejo está en proceso de certificación con Senasag.

El proyecto está diseñado para dar una cobertura nacional, tomando en cuenta que Cochabamba es el principal productor de durazno y manzana.

Edwin Carpio San Miguel

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