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Cochabamba, granero de Bolivia otra vez

El flamante directorio de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC) se plantea serios lineamientos para hacer de este rubro el puntal de la economía departamental.

Ha tenido que correr mucha agua bajo el puente para que al fin los agropecuarios cochabambinos empuñen sus herramientas y decidan gritar ¡presente!, y —con base a temple y coalición entre todos los rubros— devolver lo que un día fue Cochabamba: el granero de Bolivia.

Así lo entienden los 18 rubros afiliados a la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC) cuyo flamante directorio, al frente de Diéter Villca Corani (representante de los productores de palmito), fue posesionado el pasado 10 de enero.

«Debemos de dejar nuestros intereses particulares y más bien brindarnos apoyo entre todos los sectores productivos para crecer a nivel nacional y volver a ser lo que antes éramos, el granero de Bolivia», desafía Villca Corani insistiendo en que «no es posible salir adelante solos, por eso debemos dejar nuestros egoísmos y unirnos de acuerdo a nuestros objetivos como sector».

La CAC fue creada, mediante Resolución Suprema 214191, en 1997. Sin embargo, ese entusiasmo que caracteriza cuando nace una entidad, se fue diluyendo por distintas circunstancias y padeció una especie de «letargo» hasta hace poco.

Ya con el nuevo directorio liderado por Diéter Villca, el objetivo inmediato es «fortalecer la institucionalidad de la CAC». ¿Cómo? «Formulando objetivos comunes entre los sectores, para garantizar la producción, en alianza con el Estado», explica a tiempo de insistir en que «todos los sectores son importantes».

Incluso se oye voces respecto de incluir en la CAC a los productores de coca. «Si bien este sector no produce alimentos, sí genera economía, por tanto, es un tema que se puede considerar. Nuestra política es no restringir a ningún rubro a ser parte de la CAC. Es más, nuestra fortaleza es nuestro recurso humano que lo único que desea es producir, aun cuando haya diferentes ideologías», asegura su nuevo presidente.

De todo ello se desprende los pedidos más urgentes a las autoridades de Gobierno: garantizar la seguridad alimentaria, investigación para potenciar el agro, lucha implacable contra el contrabando y garantizar mercados externos para la producción nacional.

 

Cambiar la matriz productiva

La CAC en la actualidad cuenta con aproximadamente 60 mil afiliados de 18 rubros, entre los cuales están bananeros, lecheros, porcinocultores, floricultores, piscicultores, avicultores, apicultores, piscicultores, productores de camélidos, productores de palmito, productores de papa, productores de estevia, productores de hortalizas y verduras, entre otros.

Sin embargo, detrás de la realidad individual y las políticas de cada sector motiva una filosofía común: cambiar la matriz productiva.

«Esto implica que el Estado debe proveer recursos económicos para incentivar la producción agropecuaria, lo que conlleva pasar de una economía primaria a una secundaria, con tecnología y apertura de mercados”, puntualiza el coordinador de la CAC, Rolando Morales.

«Nuestro sector no está en contra de nadie, simplemente queremos ser parte del país aportando con nuestra producción, pero también pedimos al Estado inversión basada en nuestras necesidades reales, con políticas elaboradas desde los centros productores, no desde una oficina», expone Morales.

 

Urgente

Pero hay aspectos que urgen para la CAC dadas las circunstancias que vivió Bolivia después de las elecciones del 20 de octubre de 2019 y la posterior renuncia del presidente Evo Morales, el 10 de noviembre.

De acuerdo con Morales, la CAC ha propuesto al Gobierno de transición nueve lineamientos urgentes que deben ser considerados a fin de consolidar un verdadero desarrollo económico boliviano:

 

1.- Seguridad Jurídica.

2.- Elaboración de una nueva Ley de Inversiones para atraer mayores inversiones nacionales y extranjeras.

3.- Privilegiar una agenda productiva, buscando la competitividad.

4.- Priorizar la economía antes que la política.

5.-  Generar normativas que contribuyan a generar valor agregado, particularmente en el sector agropecuario.

6.- Que las embajadas y consulados bolivianos en el mundo se constituyan en promotores de inversión y mercado, garantizando mercados para las exportaciones.

7.-  Dejar el discurso mediático y efectuar una verdadera «lucha frontal contra el contrabando» con el apoyo del sector privado.

8.-  Reducción del gasto corriente (burocracia estatal).

9.-  Mejorar drásticamente la calidad de la gestión pública (la administración pública se ve disminuida y debilitada cada día, al no contar en muchos casos con personal idóneo, por lo que urge una institucionalización y una total transparencia de la gestión) 

 

Posesión

Al acto de posesión del nuevo directorio de la CAC asistieron personalidades del empresariado privado y del Gobierno transitorio.

 

1.-  «Cochabamba tiene por naturaleza una vocación productiva y comercial, pero lamentablemente fue frenada porque no hubo presencia del Estado. El departamento tiene capacidades para volver a ser el granero de Bolivia, pero para ello debe superar la producción de la subsistencia. Tengan la seguridad que este Gobierno hará un acompañamiento a este desafío y siempre estará abierto a un diálogo sincero con los productores»

 

 

 

 

 

 

Adhemar Guzmán Ballivián

Viceministro de Comercio interior y exportaciones

 

2.-  «Estamos muy contentos que la Cámara Agropecuaria de Cochabamba se renueve y se fije metas que van acorde con los objetivos que se ha propuesto la Confeagro a nivel nacional, porque nuestro propósito es salir del estancamiento económico de cada departamento. Estamos trabajando en la elaboración de un plan agropecuario con miras a 2030 que será presentado al nuevo Gobierno electo, para lo cual estamos visitando cada departamento, entre ellos Cochabamba, por supuesto»